Málaga en páginas, Málaga en vinos

El proximo 2 de mayo, a las 19:30 h., estaremos en la Carpa Central de la Plaza de la Merced de Málaga, participaremos en la MESA REDONDA Y CATA DE VINOS “La Ola del Melillero” por Bodega Victoria Ordónez.

Málaga en páginas, Málaga en vinos

Presenta:
Fernando Arcas.

Títulos y autores participantes:
En la tierra del sol: Andalucía en el cine de no ficción (1896-1936)
(Antonio Albuera Guirnaldos)
El azúcar como origen
(José Luis Casado Bellagarza)
Malaga in the postcards of Purger & Co. around 1905
(Antonio Gámiz Gordo y Luis Ruiz Padrón)
Mujer, moral y franquismo
(Lucia Prieto Borrego)

 

Moral y vida cotidiana

Andalucía en la Historia Nº 64. Abril 2019.

Este nuevo número de la revista Andalucía en la Historia, incluye dentro del dosier 1 de abril de 1939. La guerra ha terminado, coordinado por la profesora Dra. Encarnación Barranquero Texeira, nuestro artículo «Moral y vida cotidiana», pp. 34-38.

Resumen:

El Régimen recurrió no solo al adoctrinamiento y a la represión sino, también, a mecanismos no coactivos para la imposición del conjunto de valores ético-religiosos que debían ser asumidos como norma de comportamiento moral.

El proyecto moralizador del franquismo supuso un celoso intervencionismo sobre las modalidades de ocio, la vida en la calle, el vestido y los hábitos de convivencia, en definitiva sobre el conjunto de actitudes y prácticas habituales que conformaron  la vida cotidiana en la posguerra.

Feria de Málaga. Carreta de romería. En el centro de la foto, de pie fuera de la carreta, el gobernador civil de Málaga José Luis Arrese. 1 de agosto de 1940. Fuente: Foto de Fernández Casamayor. Archivo Municipal del Ayuntamiento de Málaga.

El azúcar como origen

CASADO BELLAGARZA, José Luis (2019): El azúcar como origen. La colonia agrícola de San Pedro Alcántara (Málaga) 1860-1910. Studia Malacinata, 49. Málaga: umaeditorial. ISBN: 978-84-17449-57-5.

La publicación de El azúcar como origen da luz al inmenso espacio de sombras que persiste en la historiografía de la provincia de Málaga para el siglo XIX.

El objeto de estudio, la creación de la Colonia Agrícola de San Pedro Alcántara, es encuadrable tanto en el paradigma historiográfico de la Historia Agraria como en el de la Historia Empresarial. Y en ambos casos las hipótesis sostenidas en la monografía, resultante de la tesis doctoral de su autor, son una aportación sumamente valiosa para el conocimiento del proyecto de colonización decimonónico. Tanto como lo es para el estudio del comportamiento de la elite financiera y de los negocios en su proceso de reconversión en burguesía agraria.

La investigación aborda un período cronológico amplio, desde la creación de la Colonia, coincidente con la última etapa de la reforma agraria liberal, al proceso de consolidación y desarrollo del capitalismo agrario. La Sociedad Colonia San Pedro Alcántara constituye un paradigma y, a la vez, una excepcionalidad en el panorama agrario andaluz pero admite el análisis comparado con el modelo de explotación del “colonialismo” minero y con la penetración en el mundo rural de grandes empresas capitalistas dedicadas a la explotación forestal. Este análisis exige uno de los instrumentos más ágilmente utilizados por el autor, la biografía. No solo la muy conocida de Manuel Gutiérrez de la Concha, sino también la de cada uno de los empresarios que continuaron su empresa, mediante las que el autor identifica las estrategias que vinculan al caciquismo local con el capitalismo foráneo. Algo demostrable, también, a partir de las biografías del conjunto de mandos intermedios como administradores y capataces. La reconstrucción de trayectorias vitales a la búsqueda de elementos convergentes desde los que relacionar la actividad política y empresarial explica la diversidad de las fuentes empleadas: correspondencia privada, memorias personales, biografías, semblanzas contemporáneas y protocolos notariales, sin olvidar las fuentes hemerográficas y literarias. A través de estas últimas el autor da visibilidad a los aspectos que oculta la documentación estadística, contable y económica; la de naturaleza jurídica –resultan exhaustivas las colecciones legislativas consultadas— o las de carácter administrativo.

La empresa creada por el marqués del Duero, incluida en lo que Antonio Miguel Bernal denominó “Agricultura de los Mejores”, en función del conjunto de innovaciones aplicadas, se convirtió en un claro ejemplo de la asimilación a la actividad agraria de la industrial, a partir de la creación de una infraestructura fabril dedicada a la elaboración del azúcar. Un proceso vertical que estudiado en sus fases de producción, fabricación y comercialización, el autor ensambla en la fenomenología general que afecta al cultivo de la caña y a la producción de azúcar: la pérdida de Cuba, la introducción de la remolacha y la venta del Ingenio a la Sociedad General Azucarera. Los capítulos dedicados al complejo industrial justifican la atención prestada a la tecnología, abordada desde una perspectiva comparada al tener en cuenta los restantes ingenios de la provincia. Es destacable, sobre todo por su valor descriptivo, la inclusión de catálogos de maquinaria procedentes del Archivo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

El conjunto de actividades económicas desarrolladas en una propiedad cuya superficie ha sido –frente a errores de cálculo intencionados— corregida en esta investigación supuso una profunda transformación del paisaje, no solo en función de la construcción de sistemas de irrigación o la introducción de nuevos cultivos, sino también por la creación de un extenso caserío previsto para la habitación de colonos. Un núcleo poblacional que en la dotación por parte de la empresa de servicios periféricos –escuela, sanidad, economato, iglesia y cuartel de la Guardia Civil— a los ayuntamientos, determina en los habitantes de la colonia una relación muy marginal con la administración municipal, que, sin embargo, garantiza los intereses empresariales.

Las sucesivas oleadas migratorias terminaron, tras la progresiva sustitución del colonato foráneo, con el asentamiento de población originaria del entorno más cercano, lo que contribuyó a la integración de la Colonia en el panorama socioeconómico comarcal. La empresa, en un momento en el que se ha consolidado la dependencia salarial del campesinado, constituye la más importante oferta en un mercado de trabajo caracterizado por una demanda tradicionalmente excedentaria.

El punto final de la investigación, situado justo en los años en los que se quiebra la estabilidad política del sistema de la Restauración y comienza la descomposición del sistema caciquil, que a su vez da paso a la democratización del mundo rural, deja a la Colonia de San Pedro Alcántara en una posición historiográfica susceptible ahora de ser abordada desde la Historia Social. Parece claro que la antigua Colonia agrícola decimonónica fue durante las primeras décadas del siglo XX un factor clave en el desarrollo económico de la comarca y un foco receptor de población, lo que determinó a su vez el mantenimiento del núcleo original urbanizado que no puede ser considerado una prolongación, al modo de los ensanches decimonónicos o de los barrios obreros periféricos como un elemento de prolongación de la malla urbana de la ciudad de Marbella. Por el contrario, al modo de los poblados mineros, el diseño de la colonia, respondería a lo que Foucault consideraba eran los deseos de una burguesía, en modo alguno inocente, “que sabía lo que quería”. Sobre todo si se tiene en cuenta que la empresa del marqués del Duero se inicia en un período de insurgencia social y que los espacios urbanos, destinados a la clase obrera son concebidos a partir de morfologías que sirven para obstaculizar la vida comunitaria y quebrantar las identidades de clase. La nueva población surgida a orillas del río Guadaiza, es en su fisonomía fiel reflejo del paternalismo empresarial en el que la vivienda familiar, los servicios sanitarios y educativos son los elementos que configuran la biopolítica del grupo que constituye el capital humano de la empresa, también sometido a la vigilancia social –cuartel de la Guardia Civil— y moral –iglesia propia—. La operatividad de este modelo de explotación empresarial, en un espacio en el que la casi totalidad de sus habitantes se dedican a actividades similares para un mismo patrón, en condiciones de vida y trabajo muy diferentes a la restante población trabajadora, queda demostrada por la marginación de los trabajadores de la Colonia de las convulsiones que conoce la comarca desde principios de siglo. He aquí donde la investigación de José Luis Casado abre nuevos interrogantes que desde la Historia Social deben explicitar el agotamiento del modelo de relación laboral paternalista, continuado en el sindicalismo católico y desplazado por la aparición de un potente sindicalismo socialista con gran capacidad de movilización en los años treinta, cuando la tensión social determina en la Colonia una sola identidad, la de clase.